Con los sueños bien cerquita

Culmina un año 2007 con la tristeza por la pérdida de Queca, pero la alegría de saber que el homenaje se está haciendo realidad con la compra del lote para el Centro de Día y además, con el trabajo diario de los 55 operarios que en este Taller encuentran igualdad de condiciones.

La tarea sublime de la solidaridad, es siempre infinita. Es prometedora de mejores tiempos, es un augurio diario de nuevas ventanas para abrir y es sinónimo del sentir del corazón, ese que late y batalla para poner más y más manos dispuestas a la ayuda, a la concreción de anhelos, a ese saborear el gustito indescriptible y único de los sueños. Y cuánta voluntad hay detrás de todo eso! cuánto de dejar de lado otras ocupaciones para ponerse al servicio de quienes más lo necesitan, para ponerse con manos y corazón delante de quien necesita el apoyo, la contención, el abrazo, la señal, el empuje, la palabra, la mirada, la risa compartida, las tristezas afrontadas entre dos o más…cuánto hay de todo eso en el camino de una institución en la que hay gente que hace, hace y hace, teniendo en cuenta que en ese hacer, se pone en marcha el mecanismo del trabajo indispensable para alcanzar esos pedacitos de felicidad que todos los que andan por esta senda, merecen.

Y en tiempos de balances ineludibles, aparecen ejemplos -felizmente- como el del Taller Protegido Juan XXIII, ese espacio donde las personas con necesidades especiales han encontrado su lugar y función, su ocupación y entretenimiento, su manera de dar y sentirse tan, pero tan, útiles.

La institución de la calle Lavalle, que ya está pronta a cumplir sus 35 años de vida, es el sinónimo del respeto y la valoración de las riquezas que posee el ser humano. Bajo el slogan: «Todos somos diferentes, pero todos somos iguales…» han venido pregonando su convicción y la han dejado bien en concreto, en todos estos años de trabajo, de producción, de instalarse en la comunidad lujanense y sentirse bien tenidos en cuenta.

Y todo, claro, no sucede porque sí. Deben existir esas personas con la fuerza suficiente como para que todo se ponga en su lugar y se ponga en marcha.

…Desde aquel día de concreción, cuando Queca -la eterna Queca- le daba origen a este Taller Protegido, hasta los días de hoy, cuando todo en este espacio es trabajo y cuando la actual comisión directiva -con la ayuda de la comunidad- han logrado un paso más en sus sueños: la compra de un lote para la construcción próxima de un Centro de Día…

Cuántos nombres y apellidos que habría que resaltar con letras bien grandes…aunque seguramente no lo quisieran así y seguramente su felicidad pasa por poder diariamente, hacer más y más por esta vocación solidaria.